El arte siempre ha estado en mi vida, desde que era muy pequeñita. Durante años, seguí el camino "seguro", pero la acuarela se convirtió en mi forma de volver a mí. En un momento difícil se convirtió en mi refugio, calma y lenguaje.
Empecé a compartir procesos, acepté encargos y entendí algo clave: no quería separar mi vida de lo que me hacía sentir viva. Hoy pinto con presencia e intención, y desde ahí toma forma Inés atlántica.